Ninguna función de nuestro cuerpo ocurre sin motivo.
Todas cambian constantemente y necesitan interactuar en el momento justo para funcionar bien.
El cambio más importante del entorno es la alternancia regular entre la luz y la oscuridad.
Por eso, el cuerpo sigue estos cambios y ha desarrollado un ciclo temporal para sus funciones, que nos permite sobrevivir y funcionar en entornos muy distintos.
Este ciclo se llama “ritmo circadiano”.
En latín, circadiano significa “alrededor de un día”.
El ritmo circadiano controla la producción de serotonina, dopamina, hormona del crecimiento, testosterona y del resto de hormonas esenciales para la salud y el rendimiento deportivo.
Sobre todo, se encarga de la producción de melatonina, esencial para la calidad del sueño, la reparación de daños y la capacidad de recuperación después del ejercicio intenso.
Durante miles de millones de años, el sol fue la única fuente de luz capaz de estimular nuestro ritmo circadiano.
Después, antes de que supiéramos qué era el ritmo circadiano, se inventó la bombilla para que la gente pudiera trabajar más horas.
Con el tiempo, la luz artificial ha evolucionado para que el cuerpo se sienta más despierto y alerta por la tarde noche, añadiendo longitudes de onda de luz azul, un componente de la luz blanca que afecta al ritmo circadiano.
A medida que nos exponíamos a más y más luz azul, esto empezó a afectar al ritmo circadiano.
Exponerse a las longitudes de onda de luz azul por la noche perjudica la secreción de melatonina, lo que nos impide entrar en un sueño profundo. También hace que te sientas más cansado y con menos energía durante el día, y acelera el envejecimiento.
Lo más grave es que muchos de estos problemas tienen en su raíz la exposición a la luz azul artificial por la noche:
enfermedades cardíacas,
diabetes,
obesidad,
alzhéimer,
enfermedades autoinmunes,
cáncer.
Todo empieza al alterar el ritmo que controla nuestros cambios biológicos.
Con las investigaciones que muestran los peligros de la luz artificial, tenemos dos opciones.
1. Escapar a la naturaleza y renunciar a la comodidad y la estabilidad de la vida moderna por la que tanto trabajaron nuestros antepasados.
2.2. Usar este conocimiento con inteligencia para mantener un ritmo circadiano sano en la sociedad moderna.
Entonces, ¿cómo podemos aplicar estos hábitos que cuidan el ritmo circadiano?
1. Igual que nuestros antepasados, despiértate al amanecer y haz que salir al exterior y recibir la luz del sol sea una prioridad.
Si puedes, mira salir el sol en persona. Empezar el día con luz natural y beneficiosa ajusta tu ritmo circadiano y te acerca un paso más a una salud óptima.
2. Pasa el mayor tiempo posible al aire libre durante el día.
Exponer tus ojos y tu cuerpo a todo el espectro de rayos solares, esencial para el ritmo circadiano, ya sea a la sombra o al sol directo, activa en tu cuerpo muchos procesos biológicos beneficiosos. Si tu trabajo no te lo permite, sentarte junto a una ventana abierta puede ser una buena alternativa.
Las ventanas cerradas filtran gran parte de las longitudes de onda rojas, infrarrojas y del infrarrojo cercano, que son los rayos más sanadores de la luz solar y equilibran las longitudes de onda azules y ultravioletas de alta energía.
Es decir, la luz del sol que recibimos a través de una ventana cerrada es una luz distorsionada que se aleja del espectro completo del sol, así que no se puede esperar el efecto deseado y de hecho, resulta perjudicial.
Por eso, cuando no nos queda más remedio que estar en interiores durante el día, necesitamos las Day Lenses para proteger el cuerpo de la iluminación artificial y los fluorescentes LED, que lo estresan y perjudican mucho la salud.
Cuando llega la noche y se pone el sol, deberías ponerte las Night Lenses para sincronizar tu ritmo circadiano con el de la naturaleza y proteger tu sueño reduciendo al mínimo la luz azul nociva de toda la iluminación moderna, sobre todo de las pantallas.
Las Day Lenses bloquean el 95% de la luz azul artificial.
Las Night Lenses bloquean el 100% de la luz azul y verde artificial.
Así que la siguiente pregunta que te harás es: “¿Por qué unas gafas LUCIER y no las de otras marcas más baratas?”
Esta es la razón:
La mayoría de las gafas contra la luz azul del mercado no bloquean lo suficiente las longitudes de onda más nocivas.
En concreto, las gafas con lentes transparentes usan la palabra “luz azul” como reclamo de marketing, pero es difícil esperar un efecto real.
La luz azul abarca un amplio rango de longitudes de onda, aproximadamente de 400 a 500 nanómetros (nm).
Toda la luz azul en este rango ha demostrado ser perjudicial para el ritmo circadiano y la salud cuando procede de luz artificial y no de una fuente de espectro completo como el sol.
La mayoría de las marcas que fabrican gafas de “luz azul” no cambian el color de las lentes porque creen que los clientes no querrán llevar lentes de color.
Pero cuando una lente es transparente, significa que la luz visible que la atraviesa no cambia.
La mayoría de las lentes de “luz azul” del mercado son completamente transparentes con solo un recubrimiento antirreflejante azulado.
Estas lentes suelen bloquear la luz azul hasta los 420 nm, pero no hasta los 460 nm, que es el rango más nocivo que emiten la iluminación moderna y las pantallas.
Los estudios han demostrado que bloquear solo por debajo del rango de 400 a 460 nm no es un término medio aceptable para una salud óptima, así que ¡la eficacia de las gafas transparentes contra la luz azul es decepcionantemente insuficiente!
“Una verdad a medias lleva a una mentira completa”(Benjamin Franklin)
Cuando empiezas a entender a fondo los principios de la luz del sol y la naturaleza, te das cuenta de que si descompones la naturaleza y la imitas de forma artificial, lo normal es que aparezcan problemas mayores.
En LUCIER haremos todo lo posible por ayudarte a recuperar una salud óptima con soluciones completas, en lugar de dar información distorsionada.
COMPRAR AHORA
Fuentes:
https://www.nature.com/articles/s41569-019-0167-4#:~:text=Disruption%20of%2024%2Dh%20rhythms,circadian%20rhythm%20and%20sleep%20problems.
https://link.springer.com/article/10.1007/s00125-019-05059-6#:~:text=Experimental%20evidence%20indicates%20that%20circadian,and%20the%20transition%20to%20diabetes.
https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/28585194/
https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC6164904/#:~:text=Circadian%20rhythm%20regulates%20some%20of,clearance%2C%20glymphatic%20system%20and%20metabolism.
https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4090048/#:~:text=Circadian%20rhythms%2C%20long%20known%20to,handle%20microbial%20threats%20more%20efficiently.
https://aacrjournals.org/cancerres/article/79/15/3806/638298/Cancer-and-the-Circadian-ClockCancer-and-the
https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/26375320/
https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC6288536/#:~:text=A%20wavelength%20between%20300%20and,photochemical%20retinal%20damage%5B1%5D.
https://jackkruse.com/category/circadian-cycle/
Leer más